Los juegos de Hambre…quien ganará? (parte 2)

En nuestro artículo anterior se realizó un argumento a favor de los alimentos transgénicos. Sería desleal de mi parte, como científico que soy, argumentar que no hay valor en realizar estudios genéticos para desarrollar una nueva clase de alimentos que se adapten a nuevas circunstancias que el mismo humano ha, en muchos casos, impuesto. Sin adentrarme en la ética de muchos estudios genéticos y resaltando el valor que los mismos tienen, procederé a realizar un argumento en contra de los alimentos transgénicos.

La verdad

Los mismos no son el caballero blanco que el planeta esperaba, y como mencioné en mi anterior entrega , la promesa y resultados es algo similar a lo ocurrido hace décadas a través de la Revolución Verde, solamente nutrirá los bolsillos de las grandes compañías. Mi pregunta es la siguiente: si el planeta produce cantidades impresionantes de alimentos (por lo menos 4.3 libras diarias de alimentos por persona), porqué deseo hacer alimentos superdotados? El hambre del planeta es un asunto de pobreza y al ser pobre no tienes acceso a los alimentos porque no tienes dinero. Entonces, el principal responsable de que 1 de cada 7 en este planeta se este muriendo de hambre es nuestro sistema económico no la producción de alimentos.

Saben que es lo peor, que el porcentaje de hambrientos aumenta, no disminuye…y ya tenemos décadas produciendo alimento trasngénicos que supuestamente salvarían el mundo. hunger-2

Los alimentos transgénicos son un negocio. Consideremos lo siguiente: si nuestra producción aumenta a la par con nuestras exportaciones, pero el hambre sigue aumentando, la premisa de solucionar el hambre a través de los alimentos transgénicos se convierte en una potencial verdad que carece de relevancia. No digo que la premisa de los mismos no es buena, pero calmar el hambre del planeta es solo una fachada comercial.

Patentes y más patentes

Si es hecho por el hombre, puede ser patentado? si no está en la naturaleza, podría ser patentado? La mayoría de las innovaciones en biotecnología se han concentrado en hacer dinero y no en resolver necesidades. Analicemos el caso de Monsanto y sus soya llamada Bt Soy. El Bt Soy es un producto que incluye la toxina bacillus thuringenesis que es una toxina basada en un bacilo que ataca a bichos. De hecho, muchos granjeros que producen orgánicamente, confían en las características de esta toxina para el control de plagas y es un reemplazo para los químicos que se emplean actualmente. Pero, al mezclar el pesticida con la semilla, la semilla no solo se hace más cara sino que a la vez los productores aumentan su dependencia en Monsanto. Las Semillas son patentadas y por lo tanto los granjeros no pueden vender las semillas como lo hacían en el pasado, lo que también implica que no las pueden recolectar y sembrar puesto que las mismas tienen “derecho de autor.” Es aquí donde las compaías tienen sus mayores ingresos. Es injusto patentar toda la semilla por ser una modificación ligera de una semilla regional. Ahora bien, como la semilla fue modificada, no se pueden usar los mismos agroquímicos, hay que usar los de , por ejemplo, Monsanto.

En Uruguay, la Soya “lista para todo” y el maíz Mon810 son cultivados. Sin embargo, de acuerdo a los productores agrícolas, más pesticidas se están usando y la productividad no es como las compañías han prometido…obviamente que esto se traduce en una alza de precios. Que ocurre que no produce lo que promete? Citaré lo ocurrido en el estado de Illinois, un caso interesante. En 1999 el estado adoptó Bt Soy y los precios aumentaron de 26USD a 43USD y esto se debió a un desgaste de los suelos; los primero cultivos fueron como la empresa los prometió, pero producto de los problemas ecológicos que trajo, los costos aumentaron y dichos problemas fueron atribuídos a el uso de los agroquímicos de las compañías. En Uruguay ocurrió lo mismo. Porqué? si los insectos se exponen a la toxina bacillus, algunos de ellos se hacen inmune a las cantidades presentes en el Bt Soy, por lo que la siguiente generación de insectos no son afectados por la toxina y ahora hay que diseñar un nuevo Bt Soy para hacerle frente a los insectos. En el intermedio, hay que usar pesticidas y otros químicos para erradicarlas, por ende las compañías venden su paquete, combo, o set, de agroquímicos. Esto indudablemente maltrata los suelos y también las fuentes de agua mucho más que antes.

Equivalencia substancial?

Esta es una idea bien interesante y es un término empleado por las industrias de biotecnología. El término se refiere a la composición de proteína, carbohidratos, grasa y amino en el alimento. Si el alimento transgénico es equivalente en composición a la forma nativa (que no ha sido modificada genéticamente), entonces se puede concluir que los alimentos transgénicos son tan seguros como los originales. Cuando un parámetro específico varía, entonces las compañias comparan la composición a otros productos de la misma especie para determinar si el cosumo del alimento transgénico es seguro. En 1993, la OEDC (Organización para la cooperación y desarrollo económico), previó la entrada de los productos transgénicos al mercado e introdujeron este concepto de “equivalencia substancial;” en ese mismo año la WHO (Organización Mundial de Salud) y la FAO (la Organización de Comida y Agricultura de las Naciones Unidas) adoptaron el concepto.

El problema radica en que este concepto de equivalencia substancial absuelve a las compañías de biotecnología de realizar análisis toxicológicos y nutricionales en animales (hay que probar los productos). Este tipo de examenes son un requisito mandatorio que determina si los efectos biológicos de los alimentos transgénicos es igual a su contraparte no transgénica. Si son equivalentes en este sentido, entonces las personas fácilmente pueden reconocer el valor de un trasngénico como el de uno no trasngénico. Pero dado a que las organizaciones mundiales han aceptado esto como estándard, los alimentos trasngénicos se han abierto paso en el mercado y no han encontrado resistencia. No hubo análisis de riesgo ni estudios sobre estos prodructos ni en USA, Canada ni Argentina. No entiendo como éstos alimentos han sido aprobados sin haber pasado exámenes. De hecho algunos investigadores argumentan que el concepto de “equivalencia substancial” es sólo para evitarle a las compañías tener que realizar análisis toxicológicos a largo plazo de éstos alimentos.

Desde el punto de vista científico, el trasngen insertado en las plantas contiene elementos muy diferentes a aquellos encontrados en las plantas originales, lo que puede resultar en efectos pleiotrópicos no esperados. Por ello, la introducción de plantas transgénicas también requiere un avalúo de impacto ambiental ambiental, avalúo de su seguridad para consumo humano y sus posibles efectos tóxicos. Estudios sobre la estabilidad genética, alteraciones de genes, toxicidad, alergias, digestabilidad (metabolismo), biodisponibilidad de nutrientes y micronutrientes, y preparación de los alimentos deben realizarce antes de poner estos productos en el mercado.

Brazil es un país que a mi criterio carece de regulaciones estrictas sobre estos alimentos. Que el consejo de Bioseguridad de la Comisión Nacional Técnica de Brazil haya dicho sobre le RR Soy (soya resistente a glifosfato)

No hay evidencias de que presente un riesgo al ambiente o a la salud pública o animal

es ambiguo puesto que no existen estudios realizados que indiquen ni a favor ni en contra. Por ello, estimado lector, en temas de seguridad, se asume que el producto puede ser dañino, por eso se hacen las pruebas. Mi queja es con la falta de protocolo estándard de revisión. Si el producto fue creado para salvar al mundo o no, no es el tema en cuestión para ningun científico. Ese tema lidia más con la parte ética y yo estoy de acuerdo con considerar el aspecto ético. Sin embargo, lo que más me enardece es que el sistema no siga el protocolo investigativo para asegurarse que lo que llegue a las mesas de la población sea saludable.

Riesgos potenciales

La mayoría de los alimentos transgénicos poseen uno o dos genes resistentes a antibióticos. Muchos estudios confirman que la recombinación y trasnferencia horizontal entre bacterias puede acelerar la difusión de éstos genes a patógenos, lo que implica que las bacterias patógenas pueden ganar resistencia a este tipo de antibióticos y de esa manera es más dificil combatirlas. Es decir, si las bacterias que nos afectan estan ganando resistencia desde la producción de cultivos, los antibióticos nos serán inútiles cuando las mismas nos ataquen. Por esta razón, en el 2008 se prohibió en Europa el uso de éstos genes en alimentos. De hecho, a raíz de estos genes, la Asociación de Médicos Ingleses prohibió el uso de esos genes y estableció un código sanitario más estricto.

La segunda clase de riesgos procede  de los efectos secundarios, i.e. alergias o anomalías metabólicas. En esencia se debe hacer un análisis de riesgos y a la fecha no se ha realizado. De hecho, muchos estudios culpan a los alimentos transgénicos como los responsables del aumento de plagas resistentes a toxinas. A parte de esto, las toxinas pueden ser dañinas para organismos que no son el blanco: aves que comen insectos; por ende el balance ecológico se ve afectado. Las toxinas en los alimentos transgénicos pueden resultar un segundo tipo de toxinas dada a la degradación de la toxina y no sabemos que ocurriría.

Cierre y Veredicto

Por un lado no he visto consenso en la comunidad científica sobre la posible evolución de los alimentos transgénicos y que tan inocuos son puesto quehay claros argumentos a favor y en contra. Lo que si es cierto es que la diseminación de un nuevo genotipo desplaza o hibridiza las especies nativas y la erradica al reemplazarla…o simplemente la erradica al ser la especie nativa menos resistente y víctima fácil de los bichos que han ganado fortaleza para adaptarse a las toxinas en los productos transgénicos .

 

Mi veredicto es en contra de los alimentos transgénicos. No puedo negar su promesa o la motivación económica detrás de ellos, pero si los rechazo basado en la falla al protocolo investigativo requerido para determinar si un alimento es seguro para la sociedad o nó, y si el alimento nativo (no transgénico) suplía las necesidades de la parte del planeta que podía comprar alimentos, no existe una razón contundente para hacer el cambio con la velocidad que se hizo. Si la comunidad Europea y Latinoamérica ya han mostrado sus preocupaciones, todo alimento transgénico debería desaparecer de las tiendas hasta que no se haya esclarecido que tan inocuos son. Encuentro valor al producto en el evento de que una epidemia totalmente inesperada ataque nuestros cultivos nativos y tengamos que implementar alimentos transgénicos resistentes a esas nuevas condiciones. Es decir, como un buen plan B le encuentro relevancia, pero no es el caso y para colmo más gente muere de hambre que antes.

Estimados lectores, es fácil el concepto, en nuestra economía nada es gratis, cómo esperan que los alimentos transgénicos sean desarrollados en laboratorios usando presupuestos billonarios, y que no les cobren por el alimento sembrado? Al contrario, alguien debe pagar por todo eso…o ustedes creen que la investigación y desarrollo de un iPhone no se las cobra Apple? Apoyen al productor pequeño y local, no se dejen llevar por los tomatones jugosones y brillantes que observan en los supermercados. Vayan al mercado de abasto, a Anton, a donde verdaderamente todo es fresco, 100% fresquísimo.

Autor entrada: molino01

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *